El yoga para tratar las fobias

En esta ocasión, quería comenzar sincerándome al decir que tengo la suerte de tener este trabajo. Es toda una bendición puesto que, además de hacer algo que me gusta como instructor, puedo ayudar, y mucho, a la gente. Una de las maneras de hacerlo y que, sin duda, me da increíbles resultados es utilizando el yoga para tratar las fobias.

¿Qué es una fobia?

Una fobia es un miedo irracional a algo en particular. Tenemos fobia a las arañas, a las serpientes, a los insectos, a los payasos, a las alturas, a la velocidad… Pero también miedo al fracaso, al compromiso, a lo desconocido y, en general, a ciertos aspectos que la mayoría de personas considera de mayor importancia.

Tratar las fobias haciendo yoga

A mi parecer, todas las fobias deben ser tratadas por igual; no hay unas más importantes que otras. Considero que igual de importante es superar el pavor que tienes al imaginar que una cucaracha voladora puede entrar por tu balcón que el hecho de no saber afrontar la maternidad.

Pero… Juanjo, ¿cómo me vas a comparar? Bueno, pues lo hago de una manera muy sencilla, considerando la exposición a aquello que nos aterra, el grado de miedo que nos produce y la manera en la que nos vemos condicionados.

En cualquier caso, repito que mi modo de ver esta situación es siempre la de tratarla, sea grave, moderada o leve, de manera que evitemos que nos condicione. Y en este punto, a pesar de haber practicado otros métodos para tratar las fobias, quiero proponer la práctica del yoga para conseguirlo.

Una fobia no deja de ser un proceso mental relacionado con la ansiedad, con una ansiedad dada por algo irreal y, a menudo, desmedido. Es nuestra mente quien las crea y quien debe luchar contra ellas para que no echen raíces, si no, finalmente quedaremos condicionados y no podremos actuar en ciertas situaciones en las que, muy a menudo, es necesario que lo hagamos.

Como ya sabrás, el yoga va mucho más allá de mantener el equilibrio físico mediante posturas que, a menudo, se conciben imposibles. Este es una disciplina que trabaja con nosotros mismos a nivel físico, pero, sobre todo, mental. Sus beneficios psicológicos son múltiples y ello se debe a que su práctica es realmente completa, abarcando mucho más de lo que muchos piensan. Mención especial merece la relación entre este y las emociones negativas, pues, a fin de cuentas, es de eso de lo que hablamos hoy, aunque en un punto un poco más específico.

Sabiendo esto, sólo me queda mostrarte las diferentes maneras o métodos en que esta disciplina (filosofía, forma de vida o como prefieras llamarlo) va a relacionarse con tus miedos, los “absurdos” y los “importantes.

  • Autoreflexión: Nos paramos a pensar en nosotros mismos, nos analizamos y realizamos una crítica propia, obligados a salir de nosotros mismos y vernos desde fuera, de manera objetiva. Con ello conseguimos descubrir mucho sobre nosotros mismos; cosas buenas, cosas malas y cosas neutrales, pero siempre mejora el autoconocimiento. Hasta aquí llegamos para descubrir cuál es la fuente de ese temor.

  • Relajación: La relajación lleva a la calma y la calma al control y al bienestar. Sin embargo, la mayoría de personas no saben relajarse, sintiéndose frustrados al intentarlo y no conseguir el resultado esperado.

  • Meditación: Aprender a entrenar nuestra mente ayudará tanto a que nos autoconozcamos como a que nos calmemos y a que seamos más positivos, conscientes y realistas.

  • Mantra: La pronunciación de mantras resulta esencial para aprender a calmarnos y, por tanto, a controlarnos. Hay muchos y muy diferentes pero lo importante es que se conciban como una oración, ya sea con Dios, con uno mismo, con un padre, con un mentor…

  • Pranayama: La respiración es la manera en la que en el yoga se concibe la unión entre el cuerpo y la mente. Poder controlarla nos ayuda a relajar la mente al mismo tiempo que baja nuestras pulsaciones y reduce la tensión, dos aspectos físicos medibles que se ponen de manifiesto en cuanto nos sentimos víctimas de ese aspecto que tanto nos aterra.

  • Asana: Es aquí donde aparecen las típicas posturas de yoga que todos conocemos. Estas trabajan la ansiedad tanto a posteriori como de manera preventiva, preparándonos para no estresarnos.

  • Terapia de grupo para trabajar en tus fobias: También existen grupos de apoyo que trabajan el yoga y en los que encontrarás personas con problemas similares a los tuyos en quienes apoyarte y de quienes aprender.

Como ves, el yoga para tratar las fobias va mucho más allá de lo que se puede pensar si no se conoce demasiado sobre la disciplina. Está claro que tiene muchas maneras de ayudarte y yo estoy aquí para transformarlas en realidad. ¿Estás preparado? ¡Yo estoy esperándote! Mientras te decides, echa un vistazo a la presentación de mi curso de yoga integral en Donostia; ¡no tienes nada que perder!

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