Mindfulness: curiosidades, mitos y cosas que no sabes

Hoy vengo con un post más distendido en el que os quiero mostrar un punto de vista diferente del mindfulness, pues siempre lo utilizo para dar a conocer cómo nos ayuda tanto a nivel general como en casos particulares. Sin embargo, en esta ocasión pasaremos el rato conociendo algunas de sus curiosidades, mitos y cosas que no sabes.

Mitos sobre el mindfulness

Sobre lo que se dice y no es cierto podemos destacar:

  • No requiere de confrontación. Muchas personas piensan que en algún momento de su práctica tendrá que enfrentarse muy fuertemente a aspectos de su vida privada, a sus miedos o sus males, en una batalla sin rendición; temen a esto y piensan que se trata de un episodio traumático que hace que, de hecho, muchas personas huyan. Nada más lejos de la realidad. Y sí, vas a afrontar tus miedos y a luchar contra tus males, pero no porque te pongamos en un ring a la fuerza sino porque, con el paso del tiempo, tus “nuevas capacidades” te harán querer ir más allá, dar nuevos pasos. Y, si no es el caso, no ocurrirá; tan sencillo.

  • No busca pensar dejarnos llevar y creer que todo va a ir bien. No pienses que aquí vendemos humo, que te sentamos y te ponemos a “dejar la mente en blanco”, animándote a que veas la vida pasar sin complicaciones. No hay que preocuparse en demasía, pero tampoco escapar de la realidad viviendo en un sueño. El mindfulness consiste en conocer, afrontar y vivir en momento presente, de manera que ganarás consciencia de lo que te ocurre; nada más.

  • Tampoco es un método de escape para nada. No. No servirá de nada que busques estas sesiones para escapar pero sí te animamos a que lo hagas si lo que quieres es mitigar lo que ese mal del que huyes puede hacerte.

  • No es difícil. No necesitas dedicarle horas al día ni es algo a lo que sólo terminan accediendo unos pocos elegidos. Conociendo las premisas y dedicando un poquito de tiempo a ello (y, más importante, a ti mismo), verás que los resultados llegan rápidamente.

  • No es algo de iluminados ni de sectarios. A menudo, estas prácticas se relacionan con las sectas; algo curioso pero que tiene una parte de verdad. Hay prácticas que se realizan basándose en metodologías de relajación, de pensamiento positivo, de ver más allá y de un sin fin más de cosas, pero con una clara intención de entrar en la mente de los practicantes y moldearla a voluntad. Desgraciadamente, ello hace que el mindfulness, entre otras muchas prácticas, tenga una reputación inmerecida que hace que mucha gente recele.

Curiosidades sobre el mindfulness

Algunas cosas chulas o que nadie se imagina de esta filosofía son:

  • La duración del momento actual. Ese momento actual del que tanto hablamos en mindfulness tiene una duración de entre 3 y 4 segundos, siendo la horquilla algo más amplia, de entre 1 y 10 segundos. Pero, en efecto, nadie vive plenamente todos los momentos de su vida, ni el más “experto”.

  • El nuevo milenio hace que se estudie un 2000% más sobre esta práctica. Desde que comenzó el siglo que ha visto cómo el mindfulness se investiga 20 veces más que hace dos décadas.

  • Su origen se encuentra en el budismo. En efecto, como muchas otras corrientes, su origen se da en el budismo, una doctrina filosófica de origen hindú. Sin embargo, lo que viene siendo el aspecto consciente, que no dejar de ser el centro, se descubre como zikr para los islamitas, como samadhi en el propio budismo y en el hinduismo, como kavaná en el judaísmo y, de hecho, hasta la cristiana Santa Teresa de Ávila daba especial importancia a las reflexiones conscientes para entrar en comunión con Dios.

  • El lío de la consciencia. Algo que resulta curioso es el hecho de ver cómo somos conscientes de nuestros momentos de consciencia incompleta lo que, al mismo tiempo, nos hace ser plenamente conscientes.

  • Se estudia a nivel científico. Se está estudiando a nivel científico puesto que sus beneficios resultan evidentes a corto plazo y sin necesidad de nada más; esto es, se producen enteramente por la práctica del mindfulness.

Cosas que quizás no sepas sobre el mindfulness

Por último, vamos a ver algunas cositas que, si no lo practicas, puede que todavía no sepas pero que, por supuesto, son realmente interesantes y útiles.

  • Comenzarás con el piloto automático. Aunque, curiosamente, el mindfulness predica con todo lo contrario, lo cierto es que al principio vas a comenzar con el piloto automático puesto. ¿Por qué? A pesar de buscar la consciencia plena, el piloto nos servirá para ayudarnos a escapar del punto contrario en el que muchos vivimos, aquel en el que los supuestos (las preocupaciones) se vuelven más reales que las propias vivencias (esto se conoce como descentramiento), algo que, desde luego, debe desaparecer.

  • Mindfulness no es relajación. Lo que este busca es cultivar nuestra conciencia, algo que hacemos por medio de la relajación, pero sólo en ocasiones, y que, por supuesto, requiere de mucho más.

  • Te ayuda a detectar las necesidades de tu cuerpo. De manera general, te vas a dar cuenta antes de lo que tu cuerpo te pide, desde tener sed hasta estar carente de un mineral en proceso, de la necesidad de tomar el sol, el aire, de dormir, de bañarte, de darte un masaje, de estirar, de meditar…

  • Práctica en solitario, beneficios en tu vida social. Una práctica tan personal como esta tiene beneficios a nivel social, dados en pareja, en familia y en comunidad. Vas a ver cómo consigues relaciones sociales de mayor y mejor significado para ti.

En definitiva, el mindfulness tiene mucho que aportar, desde verdaderos cambios en tu vida hasta entretenimiento y adquisición de conocimientos con este post que te he hecho, con todo mi cariño, para que conozcas sobre la práctica lo que no todos saben.

Si quieres saber más sobre mindfulness, no dejes de echar un vistazo a estas entradas:

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