¿Es importante alcanzar nuestras metas?

Tras unas vacaciones bien merecidas, todos tenemos que volver a nuestra rutina. Hay que comenzar a acudir al trabajo de nuevo, no podemos estar tan despreocupado como nos podemos permitir estar durante el verano (o parte de él), las responsabilidades se nos agolpan y, en definitiva, el ritmo de vida es, en mayor o menor medida, diferente. En muchas ocasiones, esta “reincorporación a nuestra vida habitual” lleva consigo el marcaje de nuevos objetivos, algo que desde aquí apoyo totalmente. ¿Por qué? Sencillamente, porque los sueños, los que se consiguen y los que se intentan, están repletos de cosas positivas. ¿Quieres saber por qué es importante alcanzar nuestras metas?

 

Motivos por los que debemos intentar, al máximo, alcanzar nuestras metas:

 

Podemos ver que, mucho más allá del propio beneficio que es el alcance de cada una de nuestras metas, son muchos los motivos que se dan en paralelo y que son tan beneficiosos o más que llegar a nuestros objetivos.

 

  •  Cambiamos nuestro estilo de vida

 El primer motivo, y el más evidente y quizás beneficioso es que tratar de alcanzar nuestras metas nos hace cambiar.

Para empezar, es necesario, si queremos tener éxito en los proyectos que emprendamos, que adquiramos nuevos y positivos hábitos y que nos planifiquemos adecuadamente. Esto, sin lugar a dudas, ya es beneficioso para nosotros aun si no conseguimos alcanzar todos nuestros objetivos por el simple hecho de disfrutar de las ventajas que estos cambios producen. Cambios que producen cambios que producen cambios; todo positivo, una pescadilla que se muerde la cola, pero una pescadilla de beneficios personales.

 

  • Son una fuente de motivación

Los sueños generan ideales, situaciones que deseamos disfrutar. Ello hace que, sin duda, nos motivemos y trabajemos, paso a paso, en nuestras metas, haciendo dicha motivación que seamos más constantes, que nos acostumbremos a no rendirnos nunca.

 

  • Perdemos la tóxica “habilidad” de autolimitarnos

 ¿Qué dirías que nos diferencia de los niños? Sin lugar a duda, conforme crecemos perdemos la habilidad de soñar; cada uno de nosotros, en conjunto con la sociedad, nos limitamos en este aspecto, empezamos a anteponer otros aspectos y nuestros deseos, nuestros sueños u objetivos personales se van viendo relegados hasta el punto, a veces, de dejar de creer que es posible conseguirlos, que debemos limitarnos a vivir la vida que tenemos.

Sin embargo, si nos decidimos a emprender una estrategia para conseguir nuestras metas, las alcancemos o no, ya estamos alejándonos de esa tóxica habilidad que la sociedad nos ha impuesto “naturalmente” y sin que nos demos cuenta. Optar por avanzar hace que comencemos a dejar de limitarnos, lo cual nos volverá más atrevidos, más sociales, más extrovertidos, aumentando aún más nuestra motivación y, en definitiva, conseguiremos ser quienes nos empujemos a nosotros mismos para dar un paso adelante.

 

  • Caminar hasta alcanzar nuestras metas es placentero

 No sólo la meta nos produce placer; trabajar para conseguirla, ver los avances, comprender nuestras capacidades también es placentero. Conforme te pongas manos a la obra y comiences a andar por el camino de tus sueños irás descubriendo situaciones de todo tipo que te producirán placer o agrado de muchas maneras diferentes, haciéndote feliz de manera inmediata.

 

  • Serviremos de inspiración

 El simple hecho de decidirnos a avanzar en nuestra vida ya es motivo de inspiración. Podemos ser admiramos por nuestra pareja, por nuestros amigos, por nuestros hijos… Ello es algo positivo para ambas partes, nosotros nos sentimos valorados y ellos es muy posible que comiencen a disfrutar de los mismos beneficios que ya estás teniendo tú, comenzando a trabajar en sus propias metas.

Sin embargo, más allá de inspirar a los demás nos encontramos con el hecho de que también serviremos de inspiración para nosotros mismos. Tendremos un referente real y cercano (más cercano imposible), una persona que luchó y venció, que se esforzó y vio resultados, esto es lo que necesitamos en nuestra vida. ¿Te imaginas el placer que sentirás al darte cuenta de que la persona a la que te quieres parecer eres tú mismo? Se trata de un sentimiento totalmente saludable de bienestar pleno.

 

  • Nos alejamos de lo negativo

 La pasión que ponemos para lograr nuestros objetivos hace que nos preocupemos mucho menos por esos aspectos que, a menudo, nos rondan la cabeza y que, sinceramente, en la mayoría de ocasiones no tienen sentido. Esos pensamientos negativos, el pesimismo y las incógnitas sobre el futuro que nos infunden terror irán disminuyendo para dar paso a pensamientos de futuro, sí, pero positivos, imaginándonos cómo conseguir nuestras metas, lo que obtenemos cuando esto ocurre, etc. No hay lugar para lo negativo en nuestra mente.

 

  • Vemos cualquier realidad como posible

 A estas alturas es más que evidente que conseguir lo que queremos nos hace ver que realmente todo es posible. Si hemos logrado algo, ¿por qué no luchar por otra cosa? ¿Por qué no voy a lograr mi siguiente objetivo? La realidad cambia a nuestro alrededor y comienza a ser mucho más cercana, más palpable, más fácil de alcanzar.

 

  • Generamos independencia

 Esta lucha, tan motivadora, hace que empecemos a preocuparnos menos por lo que los demás piensan. Esto hace que, finalmente, nos volvamos independientes, que no necesitemos de la aprobación o el visto bueno de los demás, que seamos capaces de tomar decisiones propias.

 

Viendo lo importante que es alcanzar nuestras metas, ¿por qué no hacerlo? No lo dudes y aprovecha la vuelta a tu rutina para cambiarla, para que tu día a día sea diferente y motivador, para que cada mañana te levantes con un pequeño objetivo que, con esfuerzo, se convierta en la consecución de tu mayor sueño.

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