Fomentar el juego con los niños haciendo yoga

Aunque hablamos de una técnica que requiere de cierta autodisciplina, lo cierto es que podemos aprovechar para practicarla con los más pequeños de la casa. Esta nos ofrece una enorme oportunidad de cara al desarrollo psicofísico de estos: fomentar el juego con los niños haciendo yoga.

 

El yoga y las propuestas que te traemos hoy se pueden realizar tanto en las vacaciones escolares como durante el curso, como parte de las actividades extraescolares de los peques.

 

4 maneras de fomentar el juego con los niños haciendo yoga y desarrollar sus capacidades psicofísicas

 

El yoga es una práctica beneficiosa para todo el mundo; únicamente es necesario considerar las condiciones de los usuarios y saber qué se puede y quiere potenciar con cada actividad. En este caso voy a encargarme de que conozcas 4 nuevas formas de fomentar el juego con él.

 

Creando posturas

La flexibilidad es esencial para poder alcanzar el éxito en muchas de las posturas de yoga. Y los niños son realmente flexibles. Pero, además de ello, también son creativos e imaginativos. Si unimos estas características, nos encontramos con que los más pequeños del hogar pueden tener mucho que enseñarnos.

 

Partiendo de la base que ya tienen sobre el yoga (posturas básicas y respiración), podemos proponerles crear nuevas posturas teniendo en cuenta esta información. Después, podemos pedirles que nos hagan de profesor de yoga para mostrarnos cómo se hacen sus nuevas poses y cómo se respira y se trabaja con ellas.

 

¡A dibujar!

Un niño con el que se trabaja bien el dibujo puede llegar a hacer grandes cosas. Esta actividad, que tan nimia y sencilla parece, propia de los momentos en los que queremos tenerlos entretenidos, es realmente completa en cuanto al desarrollo de los pequeños.

 

Que los niños hagan un dibujo puede ser un complemento muy bueno a su clase. Puede hacer un dibujo sobre una nueva postura aprendida en clase o, simplemente, su favorita. También podemos abordar el tema de una manera diferente y hacer que los pequeños plasmen algún sentimiento o idea en papel para inspirarse a la hora de practicar yoga. Por ejemplo, un dibujo de algo a lo que tengan miedo hecho en la clase de yoga y colgado en sus paredes hará que este completo ejercicio los serene y los ayude, en parte, a superar dichos miedos.

 

Juegos de yoga

La atención de un infante no es, desde luego, la mejor para asistir a clases de yoga convencionales. Hay veces que a los adultos ya les cuesta seguir ciertas sesiones, ¡imagínate a los niños!  Por este motivo, lo mejor es conocer algunos juegos de yoga. Propuesta de esta manera, la práctica será mucho más divertida y dinámica.

 

Bendita libertad

La última manera que te propongo para fomentar el juego con los niños haciendo yoga es que les dejes libertad, siempre dentro del contexto, claro está. Puede ser que uno guíe a un grupo pequeño o  que probemos con ambientes más distendidos, por poner un par de ejemplos.

Lo que se consigue es que los niños se comprometan con la clase a la vez que sienten que hacen algo diferente, que pueden ser más libres, de manera que aprovechamos también para que amplíen sus miras sobre el yoga y sea una actividad que les siga apeteciendo.

La combinación de estos recursos y unas buenas clases con y sin adultos harán que la práctica del yoga se completa para el pequeño, ayudándole a desarrollarse de muchas formas diferentes.

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