Combatir el dolor de espalda practicando yoga

La práctica que hoy nos ocupa está repleta de beneficios a todos los niveles que nos podamos imaginar, desde los puramente psicológicos, entre los que destaca el tratamiento de las fobias y otras emociones negativas, hasta aquellos encaminados a mejorar las relaciones laborales y el ambiente en la empresa y pasando por muchos otros como el fomento del juego en los más pequeños o, dicho de una manera muy general pero cierta, llegar a ser mejor persona. Y de entre lo mucho que nos ofrece, hoy veremos cómo combatir el dolor de espalda practicando yoga.

¿Se puede combatir el dolor de espalda practicando yoga?

Te sorprendería saber cuán alto es el gasto público en tratamientos de quirófano enfocados en tratar problemas espinales y lo poco efectivos que resultan. Además, llegar a este punto resulta realmente difícil, tu médico siempre te va a dar consejos y fármacos y rara vez el procedimiento médico alcanza el punto de quirófano.

En cualquier caso, soy de los que piensa que es mejor no llegar ahí; vas a invertir demasiado tiempo con un dolor que condicionará tu vida, acudiendo a consultas docenas de veces, pasando por varios profesionales y medicándote a diario y con cantidad de fármacos diferentes para terminar corriendo un riesgo en una operación que sólo elimina tu problema en un 5% de las ocasiones.

Por supuesto, el mejor tratamiento es la previsión. El dolor de espalda puede deberse a muchos motivos, si bien, los más comunes son malas posturas al estar sentado y durmiendo, el sedentarismo y el sobreesfuerzo (por falta de costumbre). Así, queda de manifiesto que los motivos habituales de esta patología son fáciles de prevenir.

Sea como sea, lo cierto es que lo común es que las personas busquen soluciones que pasen por alternativas diferentes a la consulta. Más descanso, remedios naturales en tisana o en ungüento… Cada cual te va a aconsejar, con su buena intención, lo que considera que mejor funciona. Mi propuesta es que practiques yoga.

Esta práctica está muy relacionada con lo espiritual y lo trascendente. Sin embargo, va mucho más allá, siendo realmente completa y ofreciéndote, como decíamos al principio, beneficios de todo tipo.

Por supuesto, mi consejo es practicar yoga de manera preventiva para que no te duela la espalda, pues hacerlo estando lesionado será muy sufrido. Aun así, mejor tarde que nunca.

Las maneras en la que nos ayuda pasan por:

  • Mantener el nivel de actividad para nuestros músculos, de manera que no se atrofien y puedan funcionar sin lesionarse.

  • Sanar algunas heridas musculares.

  • Acelerar la recuperación tras sufrir una lesión.

Lo que sucede practicando yoga es que estiramos los músculos bajos de la espalda suavemente así como los de las piernas. También favorecemos la circulación sanguínea, la cual ayuda a curar los nutrientes de los tejidos.

Posturas para combatir el dolor de espalda practicando yoga

Finalmente, te propongo algunas posturas de yoga para el dolor de espalda que funcionan realmente bien y que son básicas, muy fáciles de realizar.

  • Niño: Arrodillate y baja los glúteos hasta apoyarlos en tus gemelos y tus pies, adelantando tu tronco y apoyando la cabeza, sin girarla, delante de ti, en un protector colocando en el suelo. Los brazos deben quedar extendidos hacia atrás, descansando en el suelo a ambos lados de tu cuerpo.

De esta manera lograr aliviar la tensión que tengas en hombro y cuello al mismo tiempo que estiras la columna con un arqueamiento natural.

  • Gato: La practicas a continuación de la anterior, elevando tus piernas y tu tronco. Las manos se adelantarán más allá de tu cabeza, una a cada lado, para usarlas para alzarte, estirando los brazos contra el suelo. Los muslos quedarán en perpendicular al este y la espina se arqueará por completo, incluyendo la máxima curvatura del cuello al agachar tu cabeza hacia tu tronco. Una vez en esta posición, sólo debes bajar tu tronco, de manera que la espalda quede más enderezada, en paralelo al suelo, al mismo tiempo que vas levantando la cabeza hasta dirigir la mirada al frente.

Debes repetir estos dos pasos de la posición, muy lentamente y coordinando tu respiración, inhalando en alto y exhalando al bajar. De esta manera generarás líquido sinovial, que lubrica tu columna para lograr una mayor flexibilidad y, con ello, que disminuyan las situaciones que te producen dolor.

  • Estocada: Además de para la espalda, resultará ideal si sueles sufrir episodios de ciática. Arrodíllate y da un paso con la pierna izquierda, adelantándola y flexionándola, dejando la planta del pie sobre el suelo, tu pierna en perpendicular y el muslo bajando en 45º. Coge la rodilla adelantada con tus manos y mantén la vista al frente. La pierna derecha quedará muy atrasada, con el empeine, la tibia y la rodilla apoyados por completo.

En esta postura, debes levantar el brazo derecho y girar tu tronco también hacia este lado. Sólo queda repetir dando la estocada con la otra pierna, levantando el brazo y girando el tronco hacia el otro lado.

  • Cigarra: Esta es la última postura que te propongo para combatir el dolor de espalda practicando yoga, aunque hay muchas más. Si necesitas más ideas, no dudes en contactarme.

Debes tumbarte boca abajo, con las piernas cerradas y los brazos a los lados de tu tronco. Yergue tu cabeza, los brazos y las piernas, manteniendo solamente desde el pecho hasta el pubis en el suelo.

Con esta postura tan sencilla vas a estirar todos los músculos que abrazan tu columna.

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